La música y el arte abren espacio a la imaginación en la infancia.
Dejan que niños y niñas jueguen y se expresen sin las restricciones que van llegando con los años.
Lo planteaba el psicólogo Lev Vygotsky a comienzos del siglo XX, y lo confirmó después la neurociencia.
Investigadores como Charles Limb y Mónica López-González observaron que el cerebro de un músico de jazz improvisando activa las mismas zonas que se activan cuando un niño o una niña inventa un juego sin ensayarlo antes.
Sin embargo, ese público rara vez aparece en los planes de quienes se forman como músicos profesionales.
Sebastián Gordon es egresado de Projazz.
Hoy se le conoce como el Payaso Pelo Duro.
Conversamos con él sobre ese camino, poco habitual entre quienes salen de una escuela de música.
Tienes formación como músico profesional. La audiencia infantil no suele ser la primera opción para quien quiere dedicarse a la música. ¿Cuándo la descubriste tú, y cómo diste el salto de la música a construir el personaje de Pelo Duro?
Yo animaba fiestas de cumpleaños como un trabajo part time, porque sabía hacer malabares y tenía onda con niños y niñas, y así nació el payaso Pelo Duro.
Descubrí la música para la infancia poco después, cuando estaba eligiendo música para mis rutinas. Sentí que quería una música que me representara, que fuera especial, y la única manera era hacerla yo mismo.
Mi infancia estuvo marcada por la música. Me encantaba la de Pin Pon, de Cachureos y de Xuxa. Y en los eventos infantiles me di cuenta de que aún se usaban las mismas canciones de Pin Pon y Cachureos, así que me propuse hacer un álbum con ritmos variados para acompañar mis espectáculos, y agregar cosas nuevas como cantar y bailar esas canciones.
¿Cómo fue el camino que te llevó de estudiar en Projazz a construir a Pelo Duro como personaje y como marca?
Fue una transición paulatina, en la que dejé de enfocarme en tocar en muchas bandas y eventos sin remuneración. Toqué menos, pero cobré bien, y ocupé más tiempo en desarrollar a Pelo Duro como artista, en las rutinas y los diálogos.
Y así comenzó un camino que fue siempre hacia arriba, exponencial. Cada vez me llamaban más, y a los niños y niñas les gustaba mucho. Le contaban a sus familiares que me habían visto, y luego me llamaban para su cumpleaños.
De a poco fui eligiendo más a Pelo Duro también por la recompensa, que es el cariño de la infancia, su alegría y sus risas. Eso trae mucha luz a mi vida y completa el ciclo artístico de quien da y recibe. También me trajo más estabilidad económica, y la posibilidad de reinvertir en mis propios proyectos musicales, como el álbum del Payaso Pelo Duro y los videoclips en mi canal de YouTube.
¿Qué es lo primero que buscas transmitir cuando te subes al escenario como Pelo Duro?
Alegría. La risa es algo que a todos nos encanta, pero algunos tienden a esconder. Con el payaso es muy fácil abrir esa puerta y volver a ser niño o niña, con tan solo un gesto, una palabra o una mirada. La energía de la risa trae paz y calma para cada uno, y es algo que a todos nos hace bien, sin límites de edad.
Manejas presencia en Instagram, Facebook, YouTube y Threads. ¿Cómo decides qué contenido va en cada plataforma y con qué frecuencia publicas?
La mayor parte del material que está en mis redes sociales es del álbum El Payaso Pelo Duro. En 2024 comencé con el proyecto de hacer la producción musical del álbum, y ahí también nació la idea de hacer videoclips para todas las canciones, junto a Treefecta Audiovisual en Los Andes, que luego servirían como material profesional para todas las redes sociales, usando reels y fotos, y hasta mi propia página web, www.peloduro.cl.
Ese material ha sido la base fundamental de mis redes sociales, y ha atraído más público que ve en mí un payaso profesional y agradable con la infancia. Subo historias todos los fines de semana, en todos los shows a los que voy. También a veces en la semana, cuando voy a jardines y colegios. Eso atrae mucho público que me pregunta por ese mismo servicio.
¿Qué tipo de contenido te ha dado mejores resultados para conseguir contrataciones: videos de shows completos, adelantos cortos, ¿o algo distinto?
Subir historias a Instagram, que luego reposteo en Facebook. Mucha gente me etiqueta en fotos y videos, y siempre hay alguien a quien le gusta, y luego me pregunta por el servicio. La mitad de la gente me habla por Instagram, los otros al WhatsApp y desde la página web.
Cuando alguien te escribe por WhatsApp para contratarte, ¿qué buscan ver de ti antes de decidirse? ¿Qué parte de tu marca personal termina cerrando el trato?
Claridad sobre el servicio, los costos, y la reputación como artista. Cuando ven que tengo muchas fotos con niños y niñas, en muchos cumpleaños, terminan confiando en el servicio. Lo mismo con los jardines, que ven que he ido a muchos lugares, y eso genera confianza a la hora de la contratación.
Tu música sigue publicada en Spotify bajo el nombre Pelo Duro. ¿Qué rol juega hoy la música dentro de tus shows?
Hoy la música juega un rol fundamental, porque la utilizo como acto principal. Les enseño las letras, el baile, y todos a la pista, a bailar y cantar y pasarlo bien. Quedan cansados después de bailar un par de canciones, y es el final perfecto para despedirme y darles sus premios.
También tengo un par de canciones para los niños y niñas más pequeños, como “La mariposa” y “Las vocales”, y las canto en todos los jardines. Les encanta, y también a las tías, que encuentran que es muy dinámica y alegre, y la siguen usando en sus clases.
¿Cómo mantienes el contacto con colegios, jardines y municipalidades después de un evento, de modo que vuelvan a llamarte para la próxima ocasión?
Siempre con un trato cordial, mostrando un trabajo profesional, siendo puntual y ordenado. Es bueno tenerlos en Instagram y poder etiquetarlos en algún reel. Asimismo, muchas veces me etiquetan en fotos y videos de muy buena calidad. Eso ayuda a mantener el contacto, y también a visibilizar mi trabajo ante toda la red de apoderados y apoderadas.
¿Notas diferencias entre trabajar para privados, como cumpleaños, y para instituciones, como colegios y municipios, a la hora de generar confianza y conseguir nuevos contratos?
Hay mucha diferencia. En los cumpleaños es más íntimo, y hay que generar confianza con el festejado o la festejada. Es constante, todas las semanas, y se corre la voz rápido a través de las mamás y papás que me contratan. Estoy en un punto en que no necesito ofrecerme para cumpleaños, porque mucha gente me conoce en el Valle del Aconcagua.
En jardines y colegios buscan referencias, si ya estuve en otros lugares y si tengo videos de presentaciones. Siempre llaman en las mismas fechas, Día del Alumno, Día del Niño, Navidad, y eso hace que algunos meses del año sean particularmente buenos, como agosto, mes de la niñez, y diciembre, con shows de fin de año escolar y también de Navidad.
En municipios es burocrático, y todo se resume al precio, si trabajas con boletas, y si estás en Mercado Público. Hay que presentar proyectos y dossier con anterioridad, y ser constante e insistente. Es un poco agotador, pero puedes cobrar bien por un show.
En tus shows para colegios hablas de dinámicas grupales y mensajes positivos. ¿Cómo diseñas un espectáculo que sea entretenido y, a la vez, deje algo formativo?
Voy intercalando dinámicas de humor, y entremedio, mensajes de amistad, alegría y confianza. Muchos niños y niñas al principio son tímidos, pero cuando ven que hay otros pasándolo bien, de a poco pierden la vergüenza. Algunos que incluso tenían miedo terminan bailando junto a Pelo Duro.
Les digo que bailen y lo pasen bien, pero cuidando a sus amigos y amigas y a los más pequeños. Creo que ser alegre, respetuoso y tierno con la infancia me ha dado resultado, y también hablarles como un amigo, no como si fueran más chicos que yo. Ponerme a su altura y decirles “ven, vamos a jugar”.
¿Qué oportunidades ves hoy en el entretenimiento educativo infantil en Chile, más allá del show tradicional de cumpleaños?
Veo muchas oportunidades a través de Pelo Duro en el entretenimiento infantil. Hacer el álbum abrió una puerta de posibilidades que aún estoy explorando, pero ya con mucha más confianza de saber que a los niños y niñas les gusta. Es un espacio cultural un poco vacío, no hay mucha música para la infancia, y creo que aún me queda mucho por hacer. Por mi parte, ya estoy preparando el segundo álbum, explorando nuevos ritmos y buscando temáticas entretenidas para las letras, pensando algún día hacer un concierto de Pelo Duro para niños y niñas.
Si tuvieras que darle un consejo a alguien que recién empieza en este camino, el entretenimiento infantil con base musical, ¿qué le dirías sobre cómo presentarse en redes y sostener el vínculo con quienes lo contratan?
Mi consejo sería tener una buena imagen artística, buena vestimenta, fotos profesionales, que demuestren un compromiso con el trabajo y con la niñez.
Consejo Projazz
Un último punto para quienes miran este camino con ganas de seguirlo.
Trabajar con la infancia exige algo que no siempre se enseña en una escuela de música.
En Chile, la Ley N° 20.594 obliga a acreditar el Certificado de Inhabilidad para Trabajar con Menores antes de ejercer cualquier función con contacto directo y habitual con niños, niñas y adolescentes.
Lo emite el Registro Civil, es gratuito y confirma que la persona no tiene condenas que se lo impidan.
Es un requisito legal, pero también una forma concreta de generar confianza con las familias e instituciones que abren sus puertas a un artista.
Estudios citados
Vigotsky, L. S. (1930/2000). La imaginación y el arte en la infancia: ensayo psicológico. Ediciones Akal.
Limb, C. J. y Braun, A. R. (2008). Neural substrates of spontaneous musical performance: An fMRI study of jazz improvisation. PLoS ONE, 3(2), e1679.
Donnay, G. F., Rankin, S. K., López-González, M., Jiradejvong, P. y Limb, C. J. (2014). Neural substrates of interactive musical improvisation: An fMRI study of “trading fours” in jazz. PLoS ONE, 9(2), e88665.




