Ema Morales, conocida como Emaflu, empezó tocando flauta traversa desde niña y hoy se mueve entre la flauta, el saxofón y la voz. Como instrumentista de sesión ha colaborado con Gepe, Noche de Brujas y Bronko Yotte, entre otros, y como solista lanzó el EP Agua (2022) y el disco Ema (2024), ambos junto al productor Cuatrobeats.
Este año, sin embargo, ha vuelto a ponerse en primer plano como instrumentista, ya que participa en el musical Chicago, en el Teatro Municipal de Las Condes, donde toca cinco instrumentos, y a la vez compone el disco que planea lanzar en 2027.
Conversamos con ella sobre cómo se pasa del saxo barítono al clarinete en pleno show, qué ha cambiado en su música después de este año, cómo piensa hoy sus redes sociales y cómo recuerda su paso por Projazz.
¿Quién es Emaflu?
Para quienes todavía no te conocen, ¿cómo te presentarías y cómo llegaste a la flauta?
Mi nombre es Ema, soy flautista, saxofonista y cantante, estudié en Projazz hace ya 10 años y ahora tengo mi proyecto solista como cantante desde el año 2020.
Toco flauta desde los 9 años porque escuché al papá de mi amiga tocar flauta en su casa (Cristian Crisosto) y me enamoré del sonido, luego de eso insistí a mi mamá hasta que me regaló una a los 8 años y me metió a clases particulares.
Cinco instrumentos en Chicago
Hoy estás trabajando en Chicago y tocas cinco instrumentos. ¿Cuáles son, y cómo es un día normal de trabajo allá?
¡Sí! Estoy en el musical Chicago, ha sido un desafío grande porque nunca había tocado 5 instrumentos. Estoy con saxo barítono, tenor y soprano, flauta traversa y clarinete. Este último lo aprendí especialmente para el musical (muy atrevida de mi parte). Un día en Chicago es especial porque me gusta mucho llegar a un espacio físico todos los días… por lo general como músicos siempre vamos a lugares distintos, entonces recurrir a solo uno es rico de vez en cuando.
Bueno, llego y armo mis instrumentos, humedezco las cañas y me demoro su buen resto en dejar todo listo para recién empezar a afinar y a calentar. Luego de eso probamos sonido una hora con la orquesta y el elenco. Después esperamos media hora antes del show, llevo mi comida para tener el cuerpo firme para aguantar las 2 horas y media que dura el show, con un pancito no aguanto así que me llevo mi comida de la casa.
Dices que este año has sido muy multiinstrumentista. ¿Cómo se maneja eso en la práctica, tanto en el estudio como en el escenario, cuando tienes que pasar de uno a otro?
Hay algunos instrumentos que no me suenan la primera nota cuando los cambio, como el clarinete, generalmente me suena la segunda porque tiene una técnica que no domino muy bien aún. Cambiar de barítono a soprano es súper raro, trato rápidamente de hacer un gesto de apretar la boca antes de empezar, en general no he tenido problemas para cambiar, me sorprende pero no me ha costado mucho.
Me preocupaba no alcanzar a cambiar los instrumentos pero la obra está bien hecha y las partichelas también, entonces todo funciona bien. También tengo mucho cuidado de que no se vean exagerados los gestos ni yo de exagerar porque puedo quizás romperme la boca siendo muy bruta.
En Chicago soy “Reed 2” y tuve que cambiar algunas partes con el “Reed 3” en donde él tocaba barítono porque tenía pasajes de clarinete muy difíciles para mí… Así que hice una pega previa bastante larga en donde definí bien qué partes iba a cambiar y cuáles no. Después corregí eso en Sibelius, que es el programa que yo utilizo, y en Photoshop me pegué unos trucos igual.
También participaste en el concierto de Milen Antonia tocando saxo alto y flauta. ¿Cómo fue esa experiencia y qué te dejó como vientista?
Me encantó porque nunca le había dedicado tanto tiempo al saxo alto y el Diego (mi pareja) me prestó el suyo, que es bastante bueno, y me sonó mejor de lo que yo esperaba… me motivé y me compré un mini MIDI para hacer efectos con el saxo alto que aún no he tenido tiempo de usar pero ya lo voy a explorar… sonó bonito ese concierto, la música de la Milena es hermosa.
Un año de vientos y un disco en camino
Después de un año tan intenso con los vientos, ¿influye en cambios de decisiones artísticas, nuevos horizontes, ganas de retomar pendientes?
Totalmente. Creo que todo pasa por algo y el universo quiso decirme que tengo que recordar mis orígenes. No fue algo planeado pero sí ha influido mucho en mi gusto musical actual, así que sí o sí se va a ver reflejado en la música que va a salir. Difícil que vuelva a retomar el estudio de la flauta como lo hacía antes cuando cursaba Projazz porque tengo una lesión y de verdad que me duele tocar, pero sí he estado mucho más metida en el saxo y eso sí o sí se va a ver reflejado en mi música.
Hace un tiempo que no sacas música. ¿Qué ha pasado en ese intertanto y por qué decidiste tomarte este espacio antes de lanzar algo nuevo?
Pasó que es complicado sacar música, actualmente necesitas no solo las canciones, sino videos, prensa, toda una historia que contar y la verdad después del 2025 quedé cansada. Este año quise tomármelo para componer y retomar mi vida de instrumentista y se me dio naturalmente, así que eso me tiene muy contenta. ¡Me he dedicado a componer bastante! Se viene mucha música nueva y muy diferente a lo que venía haciendo hasta ahora.
Estás preparando y grabando tu próximo disco como solista y cantante. ¿Cómo fue el paso de la flauta a la voz como eje del proyecto?
Ha sido lo mejor que me ha pasado, la verdad. Yo toco flauta desde los 9 y siempre supe que la música era mi camino pero no sé por qué nunca me visualicé siendo solo flautista… Cuando estudiaba en Projazz sentía que tenía que terminar porque ese era el único camino que yo podía tomar y no era así.
Cuando conocí mi voz y mi forma de hacer canciones me encontré con un propósito de vida, que es lo más importante que me ha pasado. Mis canciones las amo, no encuentro que sean las mejores canciones del mundo ni me importa que lo sean, pero me encanta vivir con ellas, repartirlas al mundo, organizar conciertos, organizar a mi gente, organizar algo cada vez mejor hecho (amo gestionar, amo liderar), entonces finalmente, tener mi propio proyecto de la música que me gusta (que es cantada, no es instrumental) es lo mejor que he hecho.
Para quienes te han escuchado, ¿cómo describirías los géneros de tu producción propia?
Creo que lo que más engloba todo es chill, tiene hip hop, R&B, soul, lofi, pop, latin y jazz. Mi voz es re suave y busco que se empaste bien siempre.
¿Qué nos puedes contar del proceso de grabación de este disco, y qué lo diferencia de lo que has hecho antes?
Voy a grabar con músicos en vivo al mismo tiempo, como si fuera una banda de jazz. Toda mi música ha sido grabada en home studio por capas, con efectos, muy actual a como se hace la música en el 2026, pero a este disco le quiero dar otra mirada más jazzera pero compuesta desde beats… ahí vamos a escuchar el resultado… es un experimento.
Proyectos y colaboraciones
Además del disco, ¿qué proyectos individuales te gustaría concretar a futuro?
Tengo un grupo de brass femenino que se llama K-Brass, me encantaría que nos llamen para tocar con un artista internacional gigante. Que viajemos por el mundo. Es bueno ese proyecto.
¿Con qué artistas te gustaría colaborar, y qué tienes en mente para esas colaboraciones?
Ana Tijoux, le pasaría una canción de la cual se enamore y no pueda decirme que no.
Hay varios y he colaborado con muchos, pero voy a decir solo a la Anita <3
Las redes sociales
Pasando a las redes sociales, ¿cuáles son los principales tipos de contenido que compartes?
Tengo dos cuentas separadas en IG: @emamoralesflute, donde comparto contenido focalizado en mi rol de docente en flauta y saxofón, mientras que @emaflu representa mi viaje a través de los distintos proyectos musicales en los que me involucro.
En Tik Tok la historia es distinta porque se trata de un canal para promover la familiaridad a través de acciones de la vida cotidiana, donde la publicación continua es una de las cosas que premia el algoritmo. En ese espacio comparto mis rutinas antes de salir a escena, pero también provoco la interacción con la audiencia a través de preguntas simples que aumentan la relevancia de mi perfil a ojos de las métricas de la plataforma.
¿Qué desafíos tiene la presencia en pantalla para una música que antes se pensaba para el escenario o el estudio?
La atención, es muy difícil que la gente se pueda concentrar en tu música teniendo el estímulo de una pantalla al frente, es por eso que hay que acompañarlo de un video, por ejemplo… y eso sale muy caro, al final uno quiere respetar la música que hace y quiere que llegue a la mayor cantidad de personas y, como mujer que soy, quiero hacer todo lo mejor posible, entonces invierto e invierto e invierto en videos y es cada vez más difícil mantener la atención de la gente.
Si tuvieras que ponerle un porcentaje, ¿cuánto de lo que publicas está planificado y cuánto es espontáneo? ¿Cómo logras que se vea natural?
Todo es espontáneo, el año pasado hice un contenido más pensado y yo juraba que le iba a ir increíble pero no. Al final lo que sale en el momento es lo que mejor me funciona. Cuando lancé mi disco EMA hice contenido tema a tema y al principio era súper planeado pero después fue fluyendo solito y creo que eso me gusta mucho más también. Lo que puedo planear es cuándo lo voy a soltar.
¿Qué consejo le darías a los/as artistas que quieren partir a construir su presencia en redes?
No ser tan forzado, cuando fuerzas el hablar bien, el modular, el moverte de cierta forma, se nota… está bien hacer un montaje en tu casa con súper luz y mejorar tus espacios, pero cambiarte a ti mismo creo que eso no ayuda sino que perjudica.
Tienes que ser tú misma hablando, con tus gestos y tu vocabulario.
Formación y recuerdos
Ya mirando hacia atrás, ¿cómo ves hoy el camino que te trajo hasta Chicago? ¿Hay algo de esa etapa de formación que sigas usando cuando tocas o compones?
Por supuesto, noto mucho la presencia de Carl Hammond en mí. Carl fue muy importante en mi formación. Cómo integrar una orquesta no es fácil, saber que hay que llegar antes a calentar y estar listo a la hora, que hay que llegar con todo estudiado a montar, no a estudiar ahí mismo, que no hay que hacer ruido entre medio del ensayo, que hay que escuchar a tu fila, son lecciones que nos dejó Carl a todos los que fuimos sus alumnos. Carl Hammond lo más grande.
Si pudieras volver a tus primeros años de estudio en Projazz, ¿qué le dirías a la Ema de esa época, y qué recuerdo guardas de ese tiempo?
¡Uf! Muchas cosas, ojalá uno pudiera hacer eso. Le diría que se meta a clases de canto, que ponga atención en armonía al teclado. ¡Guardo los mejores recuerdos! Me encantó mi escuela, tuvo sus cositas no tan positivas como todo en la vida, pero ¡elegí muy bien mi casa de formación!
Una pena que ya no haya Big Band, porque fue donde más aprendí. Recuerdo con mucho cariño al profesor Muga (uso su libro de rítmica para mis clases), a mi profe de flauta Cristian Gallardo, el parquecito al frente de la escuela, las fondas de Projazz, los Académicos del Ritmo, Musicantes y la Big Band.
Lo que viene
¿Cuándo podemos esperar el nuevo disco y dónde te podemos seguir para estar atentos?
2027 voy a lanzar mi próximo disco, va a estar cargado de vientos y de rap.
Sigue su proceso creativo en @emaflu y escucha sus canciones en:




