David Jones presentó en Projazz “Universal Rhythm”, un taller de improvisación guiado por el pulso 3–3–2.  - Projazz
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David Jones presentó en Projazz “Universal Rhythm”, un taller de improvisación guiado por el pulso 3–3–2. 

El miércoles 28 de enero, Projazz recibió al baterista y percusionista australiano David Jones para el taller “Universal Rhythm”, moderada y traducida por el profesor Nelson Oliva y organizada por el también docente Federico Dannemann, junto a estudiantes y egresados de nuestro instituto. 

La sesión propuso un punto de partida claro para la improvisación: la progresión de pulsos 3–3–2 (3+3+2), un patrón rítmico que aparece con fuerza en tradiciones de origen africano y sus diásporas, en música afrocubana y latina, y por supuesto en el jazz. 

Jones —reconocido percusionista australiano por proyectos que conectan estilos “a través de culturas”— mostró cómo este pulso puede funcionar como una “columna vertebral” para escuchar, organizar el tiempo y abrir caminos de improvisación más allá del lenguaje técnico del instrumento. 

Este encuentro se realizó en el marco de las actividades conjuntas desarrolladas entre Projazz y la Fundación Vibra Clásica, para su evento anual Festival Academia Internacional de Música Portillo 2026, en una jornada que dejó herramientas aplicables de inmediato: desde el orden del set up y la respiración, hasta una forma de estudiar que cuida la energía y expande las posibilidades de improvisación. 

Una idea central: el 3–3–2 como brújula compartida 

Durante el workshop, la lógica fue simple: cuando el pulso está claro, el cuerpo y la mente dejan de “perseguir” el ritmo y pueden habitar el sonido y la música con más intención. Esa sensación de base común —presente en múltiples repertorios— permite improvisar con más libertad sin perder el centro.  

Prácticas antes de tocar: ordenar el espacio para ordenar la atención 

Antes de cualquier práctica (preparación, ensayo o presentación), Jones propuso un protocolo breve: 

  • Set up consciente: espacio ordenado y limpio; instrumento disponible (micrófonos, computador, programas); cuidar temperatura, luz y limpieza de manos como “señal” de inicio. 
  • Tres respiraciones profundas (idealmente con metrónomo lento), en esta secuencia: 
  1.  inhalar por nariz 6
  2.  retener 10 
  3.  exhalar por boca 10 

Mientras se respira: revisar postura, soltar tensiones y afirmar: “soy un ser único y tengo algo especial para dar”. 

Estudio en bloques: 20 minutos para avanzar sin saturarse 

Para optimizar el trabajo personal, recomendó dividir el tiempo en bloques de 20 minutos, incorporando pausas reales (mentales y corporales) entre secciones. El inicio y el cierre pueden incluir una exploración libre y tranquila del instrumento o la voz: “soundscapes” (paisajes sonoros con armónicos, susurros y melodías lentas), como señal de un proceso consciente. 

En los descansos, la sugerencia fue clara: evitar RRSS. En su lugar: cambiar postura, moverse del lugar de estudio, tomar agua, o escuchar a un artista inspirador, manteniendo el foco y reduciendo interferencias externas. 

Micro-objetivos: un foco cada 5 minutos 

Como regla práctica, Jones subrayó el valor de aprovechar cada minuto, sosteniendo objetivos breves: un foco cada 5 minutos (digitación, dinámica, fraseo, articulación), asignando un “espacio” concreto para cada objetivo y avanzando con intención. 

Una tarde emocionante para sumar recursos para una práctica plena y creativa. 

Más información sobre David Jones: 
https://davidjonesdrums.com/

Más información sobre Fundación Vibra Clásica: 
https://www.vibraclasica.org

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